Con motivo de la festividad del Bautismo del Señor, nuestro Divino Infante amanece luciendo el tradicional batón de cristianar.
Esta prenda, cargada de historia y simbolismo, nos recuerda la esencia de este sacramento:
Pureza y Luz: El color blanco simboliza la renovación espiritual y la nueva vida que recibimos al convertirnos en hijos de Dios.
Tradición Centenaria: El faldón largo es la prenda ceremonial por excelencia, reflejando la solemnidad y el mimo con el que nuestra Hermandad cuida cada detalle de la liturgia.
Que el Divino Infante del Carmen bendiga a todos los niños de nuestra feligresía y nos guíe siempre por el camino de la fe.
N.H.D Antonio R. Beltrán Aguilar @arbeltanaguilar

